Ayer asistí como invitado, junto a Toni Mascaró al The Monday Reading Club de Barcelona, una nueva propuesta para compartir conocimiento a través del debate y la lectura.
Tengo que confesar que soy un tanto “Diesel” y a veces me cuesta encontrar el hilo sobre el que enfocar debates de este tipo, sobre todo cuando la temática es amplia, densa y las perspectivas compartidas muy diversas. Me pasa un poco como cuando comparto comidas: soy muy lento y suelo seguir en el primer plato cuando el resto de mis acompañantes ya van por el postre…
La verdad es que después del enriquecedor debate de ayer, sigo intentando conformar cual es mi línea de pensamiento respecto a las 95 ideas básicas que propone el Manifiesto y la razón por la cual muchos de los interesantes conceptos que propone, aunque comunmente aceptados como positivos, siguen sin hacerse realidad después de diez años.
Quizás llegue a la conclusión de que la clave está en nuestra propia condición y que no hay más remedio que resignarse a seguir creando Manifiestos que expresen nuestra voluntad de cambio para consolarnos de la imposibilidad real de hacerlos, o quizás, con el tiempo acabe pensando que simplemente lo que propone este inspirador libro, es que no esperemos viejas respuestas, si no que nos atrevamos a hacer nuevas preguntas…



Hola Joan, leyendo lo que dices se me ocurre que todo manifiesto tiene, por definición, algo de utópico. Que encierra el deseo de cambiar una realidad que no depende de ti. Supongo que eso es lo que le da ese caracter romántico que tienen todos los manifiestos.
Quizás en este caso, lo que más nos sorprende es que parte de esa utopía ha llegado a convertirse en realidad, pero no debería sorprendernos que otra parte quede en la utopía y jamás salga de ahi.
Un abrazo
Joan, gracias por tu presencia y comentarios en el Monday Reading Club de Barcelona a propósito de la lectura del Manifiesto Cluetrain.
Estoy dando vueltas a tus comentarios sobre la necesidad de des-aprender, que va muy ligada al cambio de paradigma que sucede o sucederá en los próximos años.
La exhortación por una empresa más humana, con conversaciones sinceras y honestas plantea un futuro muy imspirador. Por ello, totalmente de acuerdo con lo que dices en el cierre de tu post: el tema no son las respuestas, son las nuevas preguntas que debemos formularnos.
Gracias,
javier
También era utópico volar…
abrazos Mau!
Un placer la sintonía contigo Javier,
)
un día tenemos que seguir esta conversación con un café
abrazos!
Tienes razón, el jamás le sobra.
siguiendo con el punto q dices, yo creo q posiblemente tenga más que ver en la obsesión por la revolución y el cambio como algo “político”, adoctrinar, dogmatizar,… olvidando centrarse en el movimiento que se pretende, … como dices es más hacer nuevas preguntas y nuevas cosas…
Después de la jornada de ayer, sigo dándole vueltas a tu comentario de cómo tener conversaciones con tu audiencia si tienes una actitud vendedora. Realmente resulta difícil sacarse el “mono” de vendedor cuando estás ante tu cliente. Está claro que el interés en conversar, escuchar y atender a sus necesidades está ahí. Pero resulta casi imposible no sacar en algún momento esa actitud. Y más en los tiempos que corremos. Puede que sólo con la intención, el cliente vea tu esfuerzo y comprenda que “todos” estamos en la misma situación. Porque al fin y al cabo todos nos vendemos contínuamente.
Gracias por la sesión de ayer. Espero que podamos verte en nuestra próxima sesión, donde debatiremos sobre el libro “La economía Long Tail” (aquí te estoy vendiendo, espero que me lo aceptes ;P)
Esther
Hola Joan,
Mucho me temo que el problema reside en que los que leen este tipo de libros son los que están dispuestos a realizar estos cambios. Y no los que tienen en su mano aplicarlos.
Un saludo, y gracias por compartir tus inquietudes con todos.
Muy interesante tu reflexión Esther… creo que esa es la vía, justamente
)
gracias a ti David por compartir tu visión
abrazos
No era un tema fácil ya que el manifiesto habla de un cambio de paradigma, comparable con el giro copernicano!
Y en esos cambio, como tu bien explicaste, hay quién ya está en e´l y muchos que todavía sigue creyendo que la Tierra es ele centro del Universo.
Fantástica metáfora Mertxe
)
un fuerte abrazo!
El maniefiesto de Cluetrain, es sólo un manifiesto, para algunos una guía y para otros las bases de cómo comenzar a crear algo funcional, creo que cada uno puede tener sus propias leyes, sus propias normas, tener su propio mapa de ruta, pero no hay que negar que el maniefiesto es el resultado de algo (experiencia), y esto es algo que a muchos puede abrirle los ojos. Lo importante es qué es lo que queremos ver, qué es lo que se quiere transformar para mejorar, pero sobre todo qué es lo que se puede crear.
Saludos
Paz Cartagena
Negocios,
Área Marketing
Gracias por tu comentario Paz,
Me quedo con esta fantástica frase tuya:
“Lo importante es qué es lo que queremos ver, qué es lo que se quiere transformar para mejorar, pero sobre todo qué es lo que se puede crear. ”
abrazos
Es que creo que no viene un cambio de paradigma como los anteriores, donde un nuevo paradigma venia, se insertaba, pasaban algunas generaciones, crisis, apendizaje… tiempo… el romanticismo, el barroco, el motor a vapor, copernico, etc, fueron todos eventos que desataron cambios de paradigmas lentos.
La diferencia, el punto de quiebre y lo que ocurre por primera ves en la historia es que no ahora los cambios son varios en una misma generacion en lugar de uno cada tantas generaciones como antes, de forma que ahora, individualmente cada humano se enfrenta a cambiar el mismo, y no en solo ver que sus hijos son distintos. Creo que por eso es tan dificil.
Comparar el hoy con hace 50 años, hace 100, hace 200 en cuanto a cosas rutinarias, el divorcio, la homosexualidad, comunicarse con un pariente lejano, emprender un viaje, obtener la biografia de alguien, avisar a la familia de un nacimiento o un casamiento.
Cambiamos mas en 50 años que en los 100 o 200 anteriores.
Totalmente de acuerdo Agustín
Hola Joan, respecto al encuentro de ayer, creo que la audiencia era demasiado “marketing minded”, cuando todos estos temas requieren, como bien señalaste, un “reset” completo y a fondo. Creo que el Manifiesto, más que un paradigma, señala una actitud. Quizá antes de intentar encontrar “nuevas formas de vender” debemos hacer un ejercicio de despojo de las antiguas. No es malo vender y no creo que los usuarios “no quieran” que se les venda. Lo que no quieren son imposiciones, trampas y mentiras.
Por otro lado, creo que habría que ajustar un poco el formato del encuentro, más “conversado”…
Gracias por tus comentarios.
Apreciado Henry,
)
suscribo tus palabras:
“Creo que el Manifiesto, más que un paradigma, señala una actitud. Quizá antes de intentar encontrar “nuevas formas de vender” debemos hacer un ejercicio de despojo de las antiguas. No es malo vender y no creo que los usuarios “no quieran” que se les venda. Lo que no quieren son imposiciones, trampas y mentiras.”
seguimos compartiendo
abrazos y gracias
llego muy tarde al debate……pero llego.
Comparto lo que dice #Henry Odell: es un cambio en el modelo de gestión. Cambiemos el contenido y el continente.
En el sector que trabajo, claramente, quien ha implementado (aunque sea de raskings) las ideas (o sólo algunas) del Manifiesto lo está agredeciendo y su cuenta de explotación también. Mientras que los que quieren vivir de renta, se están quedando muy atrás (sobretodo, su cuenta de explotación)
#Agustin lo que hemos cambiado en poco más de 10 años y lo que se avecina.
Saludos,